El ¿fino? arte de hacerse güey

Hacerse güey es una de las prácticas más comunes en la política mexicana. Pero hay ocasiones en que el descaro es absoluto. Germán Martinez, el eterno declarante (de tarugadas), se voló la barda esta vez (para no dejar la fiebre beisbolera).

El domingo pasado, al inicio del partido Australia-México del Clásico Mundial en el Foro Sol del DF, el público abucheó duramente a Agustín Carstens cuando salió al campo a tirar la primera bola. Bajo presión por la chiflada, Carstens se apresuró en el lanzamiento haciéndolo tan mal que logró aumentar, aún más, los abucheos que fueron complementados con burlas. 

Pero, para Germán Martínez, líder nacional del PAN, los abucheos no fueron a causa del desastre económico cuyo responsable, en gran medida, es el gordito Carstens, sino porque “no supo pitchear. Es decir, no vaya usted a creer que el público reclamaba las pérdidas de decenas de miles de empleos en el país, o la caída del peso en más del 50% frente al dólar. ¡No señor! El público le reclama, como es debido, su poca práctica en los deportes. No ma… 

La pregunta fundamental aquí es: ¿A quién chingados se le ocurrió invitar a Carstens para tirar la primera bola?

Pero no es el único ejemplo de esta semana: Después de que la revista Forbes incluyó al Chapo Guzmán en su última lista de millonarios del mundo, FeCal y gabinete (o sea, el fecalinete) estallaron contra el crimen organizado la revista, uniendo voces para advertir que existe una “campaña de desprestigio contra México”.

De lo que sí pueden estar orgullosos, para su consuelo, es que el panismo ya produjo un nuevo millonario Forbes:

Todos [los 11 Forbes mexicanos] hicieron sus fortunas en los tiempos del priísmo y las conservaron en el panismo, con una sola excepción: El Chapo Guzmán. Escapó de la prisión de Puente Grande días después de que Vicente Fox tomó posesión. Es el primerForbes del gobierno del cambio.

Enrique Galván, Dinero

 

 


Otro ejemplo de cómo hacerse güey: Springbreak baja por crisis, no por violencia: hoteleros. 

No por los recientes asesinatos de altos mandos militares en Cancún, o las alertas en distintas universidad gringas de no visitar México, o incluso el comunicado de prensa de la CIA cuyo director prohíbe a su hijo vacacionar en nuestro país; los springbreakers dejaron de visitar México porque su moneda, el dólar, ya vale 50% más que antes con respecto al peso. ¿Eh?

Un comentario en “El ¿fino? arte de hacerse güey

  1. Pingback: Haciéndose güeyes, II « Series Divergentes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s