Libros de texto y cartones

Esta semana se desató polémica por los nuevos libros de texto, que ya presentan modificaciones de acuerdo a la Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB). Hubo desde acusaciones que la reforma fue “caótica”, que se habían eliminado temas como la Colonia o la Conquista, y críticas a los libros de texto de Educación Física, donde se proponen actividades como jugar dominó (ya saben, para que los niños se ejerciten harto).

El asunto rápidamente fue politizado: Mientras, por ejemplo, algún diputado perredista definió el asunto como un “atentado a la cohesión e identidades nacionales”, no faltaron los panistas, quiénes al parecer recibieron “explicaciones” más detalladas de la SEP, que defendieron los nuevos libros de texto.

Yo no he visto los libros de texto, no conozco el contenido ni tengo información para opinar al respecto. Sin embargo, no estoy solo: el Secretario de Educación Pública, Alfonso Lujambio, (después de salir con el mochismo que “ningún libro de texto está escrito con sangre ni está escrito por Dios“, no ma…) admitió también que desconoce “con precisión” por qué la hacen tanto de emoción por los libros. En entrevista con Carmen Aristegui, respondió:

Desconozco cabalmente cuáles son esos aspectos omisos, esas carencias, me gustaría conocerlas con precisión. Con estos elementos no te podría hacer un comentario puntual.

Nomás le faltó preguntar “¿y yo por qué?”.

Lo que no pudo faltar, desde luego, es el pitorreo de los caricaturistas. Tanto los de La Jornada como los de El Universal se dieron vuelo:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s