Mochos de la semana: reacciones a la reforma de la ALDF

Como habíamos previsto la semana pasada, las reacciones mochas a la reforma de la ley en el Distrito Federal, que permite ahora los matrimonios entre personas del mismo sexo, no se hicieron esperar. Hubo varias, floridas, nefastas y hasta graciosas, como reseñamos a continuación.

El primero en reaccionar, el mismo día en que se aprobó la reforma, fue el cardenal Norberto Rivera, que calificó la reforma de “inmoral” y “aberrante”. No solo eso, sino hasta se le ocurrió que la reforma pondría en peligro la “conservación y el desarrollo de la humanidad”.

“Nuestros niños y jóvenes corren un gravísimo riesgo, al ver como normales este tipo de uniones, y pueden entender equívocamente que las diferencias sexuales son un simple tipo de personalidad, dejando así de apreciar la dualidad de la sexualidad humana, que es condición de la procreación y, por tanto, de la conservación y desarrollo de la humanidad”.

¡Juar, juar! No es, sin embargo, el primero a quien se le ocurre que la humanidad se encuentra en estos días en peligro de extinción. Desde luego, la lógica no es su fuerte.

El líder de la Iglesia católica consideró, en un mensaje, que las uniones entre individuos del mismo sexo no tienen futuro.

“Toda vez que son pocas las personas homosexuales que desean unirse bajo este esquema con su pareja, lo cual se puede observar en los países que ya cuentan con esta ley, y en los que se aprecia una tendencia a la baja en el número de uniones de esta índole”.

¡Vaya! Si las uniones del mismo sexo no tienen futuro, ¿cómo chingados se pone entonces en riesgo la conservación y el desarrollo de la humanidad? Además, según él, en los países donde se aprobó antes la unión entre personas del mismo sexo, se aprecia una tendencia a la baja entre estas uniones. ¿No se le ocurrió que esto es lo esperado? Recién aprobada la ley, un mayor número de parejas desearán casarse, quienes estaban desde mucho tiempo antes esperando su aprobación. Una vez pasado el tiempo, solo las parejas nuevas lo harán. Al menos que Norberto realmente crea que todo mundo se convertirá en gay y se casará con alguien del mismo sexo.

En fin, no pudo faltar una dosis de hipocresía, al asegurar que “respeta las preferencias sexuales”.

‘Respetamos profundamente y amamos verdaderamente a nuestros hermanos que tienen tendencias diferentes; sus derechos humanos siempre deben estar salvaguardados, pero no se puede pretender que sean familia’, expuso.

Tanto las respeta, que le parece “mala y perversa” la posibilidad de que una pareja homosexual adopte hijos, a lo cual jamás la podría considerar “familia”.

Quien se lució en sus declaraciones mochas, y bastante estúpidas, fue Felipe Arizmendi, triste reemplazo de Samuel Ruiz en el obispado de San Cristóbal de las Casas, quien arremetió contra los legisladores de la Asamblea del DF.

“Se ve que ellos quizás no tuvieron papá, ni mamá, puesto que todos venimos de una familia, de no ser así no hubiéramos ni siquiera nacido”, dijo el prelado.

A ver, si no tuvieron papá ni mamá, entonces no nacieron, y por lo tanto no están aquí. Entonces, ¿quién aprobó la reforma en la Asamblea? No ma… No se quedó ahí, sino que siguió con que

Lo grave, agregó, es que si se sigue destruyendo la familia, así ocurrirá con la sociedad, las personas, porque el “plan primigenio de Dios es la familia, que consta de un hombre, una mujer y sus hijos”.

No. No existe ningún “plan primigenio” (whatever that means) divino, ni una familia consta solo de un hombre, mujer e hijos. Eso es solo una fantasía mocha, contradicha inmediatamente por la realidad en la cual existen millones de familias dirigidas por madres, o padres, solteros, huérfanos adoptados por familiares o desconocidos interesados en criar seres humanos. Dentro de su fantasía, también, hay cupo para la paranoia hipócrita.

Finalmente, lamentó que este tipo de iniciativas tengan grupos de apoyo que son suficientemente financiados por empresas y organizaciones, ya que esto significa que hay muchos intereses económicos de por medio.

Seguramente Televisa, Bimbo, o Alpura (las más poderosas y más mochas del país) están entre las empresas que apoyan estas iniciativas. O, entre las organizaciones con poder, podrían ser las culpables Provida, o la Asociación Nacional de Padres Familias. ¿O el Yunque quizá? Por cierto, ¿qué tipo de “intereses económicos” están de por medio? ¿Las fábricas de telas estampadas con arcoiris? ¿Los talleres de cuero negro de Guanajuato? ¿Las tiendas de disfraces de Village People?

Todavía ayer Norberto continuó con su perorata reaccionaria: llegó a decir que las bodas gay “agreden a las familias” (supongo que, en su lógica, el interés en formar una es un acto de agresión), a equiparar el matrimonio homosexual con “la poligamia y el adulterio que atenta contra la fidelidad” (de nuevo, en su lógica, los gays quieren casarse con el objetivo de ser infieles) y, para finalizar con una nota cotorra, a asegurar que el matrimonio de mujer y hombre es un patrimonio de la humanidad. No ma…

“Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad”, insistió el religioso en su pronunciamiento de oposición a la ley, postura que ha enfatizado luego de que fueran aprobadas las reformas al Código Civil en el Distrito Federal.

De nuevo, no existen tales “valores fundamentales”, ni la fantasía católica representa a la humanidad, ni sus “valores” son compartidos por todos los seres humanos. La definición de “familia” es distinta alrededor del planeta, por lo que no es más que arrogancia el sentirse garante de valores establecidos por ellos mismos, en nombre de la humanidad. Además, si una institución carece de la autoridad moral para hablar “por el bien de los hombres y de toda la sociedad” es precisamente la iglesia católica.

En fin, seguirán las marchas mochas y los altercados alrededor del país. Pero el avance de los derechos humanos, al menos en el DF, no lo detiene nadie.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s